noticia
El modelo economico no se modifico en absoluto.
  Parana,09/01/16
   Imprimir esta noticia
 
Para el profesor Lafferriere cambian las caras, sigue el modelo.
Las principales medidas económicas y tributarias definidas por el macrismo anticipan un escenario de profundización en las transferencia de recursos desde los sectores de menores ingresos hacia los grupos concentrados de la economía.
Sin embargo, lejos de entrar en la (para algunos) tentadora disyuntiva macrismo-kirchnerismo, el docente y economista Luis Lafferriere analizó el escenario económico en una línea de continuidad entre los gobiernos de uno y otro color político.
Para Lafferriere, se trata de “un paquete de medidas no se puede analizar al margen del contexto no sólo en que se dio el fin del gobierno anterior sino del modelo socioeconómico vigente en la Argentina” y consideró que los dos candidatos a presidente que se enfrentaron en el ballottage del 22 de noviembre, Daniel Scioli (Frente Para la Victoria) y Mauricio Macri (Cambiemos), “planteaban más o menos lo mismo: la continuidad de un modelo que empezó a esbozarse en los ’90 con (el ex presidente, Carlos) Menem y que se desplegó con el kirchnerismo”, con alternativas que “no modificaban en esencia la estructura de un modelo que se apoya más que nada en actividades extractivistas, depredadoras y que mantienen y profundizan la situación de dependencia que tiene la economía argentina”.
Divisas, el cuello de botella
Para explicar las medidas económicas del nuevo gobierno y fundamentar por qué no implican un cambio de modelo Lafferriere explicó que la argentina es una economía altamente dependiente de divisas por varios factores:
– una industria muy dependiente de las importaciones, porque el consumo de bienes que se promovió en la Argentina es, básicamente, abastecido por importaciones;
– un desarrollo industrial basado en la armaduría automotriz, donde casi el 80 por ciento del auto terminado en la Argentina contiene partes e insumos importados;
– una política energética tremendamente negativa para el país que generó una necesidad de importar gas y petróleo para abastecer las necesidades de energía del país;
– la decisión de pagar la deuda externa que ya estuvo investigada por la justicia (“la Argentina va pagando sumas muy altas por la deuda externa, fraudulenta, que ya pagamos varias veces pero cada vez debemos más y eso requería muchos dólares”).;
– la fuga de capitales (en divisas) que hubo durante el gobierno kirchnerista, de sectores concentrados de la economía.
“El gobierno anterior fue dejando con sus políticas y en algunos casos hasta intencionalmente una situación muy complicada en las reservas. Eso se pudo sobrellevar durante el gobierno kirchnerista porque había precios excepcionalmente altos de los productos que exportamos y permitió cierto alivio, pero es un modelo que a mediano y largo plazo se encuentra con estas limitaciones”, analizó.
En ese marco, ante la falta de divisas, “si no había decisión de modificar el modelo estructuralmente, era seguir con más de lo mismo; es decir, conseguir divisas. En la situación coyuntural, conseguir divisas era realizar una devaluación para que aquellos sectores que tenían acumulada parte de la cosecha para exportar, se decidieran a hacerlo, con un dólar más alto y una disminución de las retenciones a las exportaciones”.
El docente universitario evaluó que ese margen que los exportadores reciben de más vendiendo lo mismo “lo pagan otros, no es magia. Lo paga el consumidor con el impacto que tiene la devaluación sobre los precios internos”.
Cortinas de humo: el modelo no se toca
Lafferriere alertó que la permanente búsqueda de los actores políticos en pugna “de plantear una dicotomía entre el kirchnerismo que se fue y que sigue en la oposición y el macrismo que llega, en realidad desvía el eje del debate sobre los problemas de fondo. Mantienen diferencias en la superficie, discuten quién es más o menos corrupto pero siguen la megaentrega de nuestros recursos y la falta de perspectivas de futuro”.
“El modelo económico no se ha modificado en absoluto”, sentenció el economista, y alertó sobre “la sobreexplotación de recursos que nos lleva a un callejón sin salida en un muy corto plazo” y “la destrucción de bienes que no se van a reponer en los términos históricos que vivimos nosotros: con el petróleo que ya lo estamos viviendo; sacamos furiosamente para exportar y para que ganen las petroleras y nos quedamos nosotros sin reservas; con la megaminería va a pasar algo parecido y con la explotación del suelo a través de la expansión de la monoproducción de la soja transgénica”.
“El modelo no se toca como tampoco se toca la decisión de pagar esa deuda fraudulenta que ya estuvo investigada por la justicia y hubo fallos judiciales que demostraron su origen espurio. Esas variables no se tocan, nadie las discute, ni el gobierno que se fue, ni el que vino ni el otro candidato”, insistió.
Un margen de acción limitado
En ese contexto, opinó que las medidas que toma el gobierno de Macri “van a mantener en principio una economía más o menos estancada, pero con una transferencia de ingresos muy fuerte desde los sectores mayoritarios de la sociedad a favor de los sectores más concentrados”.
Sin embargo, consideró que el ajuste que querrían hacer los sectores más concentrados no será tal como sus beneficiarios lo esperan “porque sería difícil de sobrellevar desde el punto político y social. Para eso necesitan endeudarse, para aminorar el impacto de estas políticas, pero ese endeudamiento se hace a costa de aceptar condicionamientos muy graves, pateando la pelota para adelante para que la gobernabilidad no se vea afectada”.
   Imprimir esta noticia
VOLVER
 
Buscar...
Estadística Mapa de Sitio  

Home | Links de Interés | Contacto |

www.porunaeconomia.com.ar
info@porunanuevaeconomia.com.ar